¿ESTÁ EL Dr VÁZQUEZ EN CONDICIONES MORALES DE ASUMIR LA
PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA?
POR GUSTAVO HERNÁNDEZ BARATTA (*) El autor se pregunta: "Si el 31 de octubre
se cumplen los vaticinios de las encuestadoras, el Dr. Tabaré Vazquez se pondrá
la "Banda Presidencial" el próximo 1ero de marzo encabezando un gobierno "de
izquierda". Pero: ¿está el candidato en condiciones morales de ocupar la
primera magistratura?"
Hace 32 años, el 11 de marzo de 1972, una organización terrorista denominada
Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales, conocida como OPR-33,
secuestró al joven Sergio Molaguero, hijo de un importante industrial del
calzado radicado en la localidad Santa Lucía enfrentado por esos días con el
sindicato de su fábrica. Molaguero fue interceptado cuando viajaba en su coche
por un comando liderado por "Marcelo" y estuvo 69 días prisionero.
Al otro dia de su liberación, en una conferencia de prensa a la que debió
asistir en silla de ruedas, Molaguero denunció feroces golpizas a la que se vió
sometido durante su cautiverio a manos, principalmente de "Marcelo", las que
fueron de tal magnitud que debió ser trasladado varias veces a un "hospital de
campaña" instalado en la calle Vaillant para ser tratado por personal
paramédico de la organización terrorista.
El criminal responsable del secuestro y las golpizas que casi terminan con la
vida del joven Molaguero no era otro que Jorge Luis Vazquez Rosas (alias El
Perro, alias Marcelo), hermano y responsable del aparato de seguridad del hoy
candidato presidencial Tabaré Ramón Vazquez.
Jorge Luis Vazquez fue capturado 11 días después de la liberación de Molaguero
por las Fuerzas Armadas, procesado el 14 de mayo de 1975 por la Justicia Penal
Militar, condenado a cumplir 16 años de prisión por Asociación Ilícita y
Coautoría de Privación de Libertad, entre otros cargos, pero fue liberado tras
la Ley de Amnistía de 1985.
La violencia de los años '60 y '70 dividieron políticamente a muchas familias
uruguayas. Por caso, a la familia del Dr. Vazquez, la que, mientras Jorge Luis
cumplía condena, su hermano -el hoy lider frenteamplista y candidato
presidencial- Tabaré Ramón hacía negocios con la Dictadura Militar.
El ciudadano clase "A"
Durante la dictadura militar, todos los aspirantes a ocupar cargos públicos
debían cumplir algunos requisitos de carácter político, el más importante de
todos consistía en firmar una "Declaración de Fe Democrática", en la que el
firmante declaraba no haber pertenecido, ni pertenecer a ninguna organización
política considerada antidemocrática por el régimen: lo que incluía a todos los
partidos políticos de izquierda y a determinados sectores de los partidos
tradicionales.
Junto a la "Fe Democrática", los candidatos eran sometidos a la "revisión de
archivos", de la que se concluía si los mismos eran politicamente aptos para
desempeñar puestos públicos incluídos los de particular confianza, a los que se
consideraba de "Clase A".
Vazquez fue firmante de la "Fe Democrática" y considerado ciudadano clase A
por la Dictadura (lo que demuestra que tener un hermano preso por terrorista en
Uruguay no era mayor impedimento para ser considerado persona "decente" por
aquellos años).
Gracias a su intachable foja política ocupo puestos de relevancia tanto en la
Facultad de Medicina (Profesor Adjunto de la Cátedra de Oncología, Jefe de
Radiología) como en el Ministerio de Salud Pública, en la que llegó a ser
representante del Ministerio ante la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Vazquez era, por entonces, un insospechado adherente al Proceso y como tal
obtuvo importantes prebendas y privilegios de manos de los carceleros de su
propio hermano.
De la dictadura recibió una beca de estudios en Japón, y la declaratoria de
"interés nacional" para la importación en 1983, de equipamiento libre de
impuestos aduaneros, expediente que tiene la firma de los entonces funcionarios
Eduardo Lasalvia y Alfedo Solari (este último luego ministro de Sanguinetti en
su segunda presidencia y responsable del armado del Caso FOCOEX contra el
Partido Nacional), ambos protectores del Dr. Vazquez en su paso por el
Ministerio de Salud.
Vazquez era por entonces un entusiasta defensor del régimen militar, firmante
de una solicitada aparecida en los diarios de apoyo al General Gregorio Alvarez
con motivo de su elección (por la Junta de Oficiales Generales de las Fuerzas
Armadas) como "presidente de facto" y redactor de un telegrama personal de
felicitación al mismo Alvarez enviado en igual circunstancia, que el ex
Dictador debe tener enmarcado en el living de su departamento de la calle
Palmar.
Para que no queden dudas, el mismo Vazquez se encargó de definirse como
"simpatizante del proceso" en un reportaje que le hiciera el Diario El País el
30 de Agosto de 1981.
Cómo llegó un adherente confeso y público del proceso convertirse apenas pocos
años después en el principal referente de la izquierda uruguaya es todo un
misterio.
De Policía a Presidente
En 1982 el Uruguay era un hervidero político. Todo el arco opositor, que
incluía la practica totalidad del espectro político trabajaba febrilmente para
dar en las urnas un claro mensaje al gobierno cívico militar. Eran los tiempos
de las elecciones internas, parte del cronograma de reinstitucionalización
fijado por el proceso. Eran Internas con proscriptos, dirigentes presos y
exiliados.
Hasta poco tiempo antes, estaban proscriptos todos los ciudadanos que hubieran
integrado una lista de cualquier partido político en las elecciones de 1966 y
1971. A los efectos de permitir la integración en las listas de los partidos
políticos participantes en las internas (Nacional, Colorado, Unión Cívica),
fueron desproscriptas las personas que aunque siendo candidatos no hubieran
tenido participación relevante, pero quedaron afuera las principales figuras de
los partidos políticos y todos los candidatos, militantes y simpatizantes
reconocidos de los partidos de Izquierda.
Los proscriptos tenían vedada cualquier participación pública. Se les negaba,
incluso, integrar listas de los cuadros de futbol, aparecer en televisión,
radios o diarios y ocupar empleos públicos. Nada de eso ocurrió con Vazquez,
que en los tiempos del proceso llegó a presidir al Club Progreso.
Vazquez no integró ninguna lista en 1971, ni tenía por entonces militancia
política de base en la izquierda. Es probable que en 1971 haya sido
"reeleccionista", como lo fue mayoritariamente la fuerza policial que él
integraba como médico desde 1968, año de efervecencia y violencia política
inusual, con manifestaciones violentas, actos sediciosos y muertos en las
calles, como el caso del estudiante comunista Liber Arce.
Vazquez, que en un libro reportaje de Carlos Liscano (Ediciones del Caballo
Perdido, Montevideo 2003) menciona su participación en dicha fuerza, pero no
aclara como fue que ingresó a la misma ni quienes fueron sus padrinos, dato
fundamental teniendo en cuenta que el pachequismo mantenía por entonces un
ferreo control sobre la policía.
El libro de Liscano forma parte de un esfuerzo monumental por transformar la
historia timorata del candidato de la izquierda, tarea en la que ultimamente ha
resaltado la periodista de Búsqueda que en el suplemento Galería el pasado 2 de
setiembre hace gala de una genuflexión poco vista en la prensa uruguaya no
partidaria hacia un candidato presidencial, con un artículo titulado: "Un
solidario abre su puerta".
En la publinota de Busqueda, la señora Gabriela Santini contribuye a
falsificar la historia personal de Tabaré Ramón, incluyendo un supuesto pasado
militante en el Partido Socialista, al que habría ingresado en tiempos de la
dictadura en el "cuerpo médico" lo que plantea la duda de si el partido
socialista estaba infiltrado por personal del proceso, por caso Vazquez,
funcionario de confianza de la dictadura o si los milicos eran tan estúpidos
para tener entre sus funcionarios miembros del aparato médico de uno de los
partidos políticos perseguidos.
Los cuentos, que incluyen un supuesto pasado militante de su padre como
funcionario de la ANCAP, no revisten mayor análisis pero contribuyen a
reescribir el pasado de un candidato de dudosas convicciones democráticas y de
inequívoco apoyo al proceso, pero son indispensables para ocultar que en
realidad, mientras Vazquez se beneficiaba de las exenciones impositivas que le
facilitaba la dictadura otro médico moría a manos de esta en un pequeño pueblo
del departamento de Fray Bentos: el Dr. Vladimir Roslik.
¿Quién es el Dr. Vazquez?
En los últimos días se confirmó que los uruguayos votaremos sin asistir a un
debate presidencial entre sus candidatos. Para la izquierda, favorita
indiscutible en las encuestas, someter a Tabaré al escrutinio de sus
adversarios y de la prensa puede convertirse en una experiencia políticamente
peligrosa, y así como modifican Orwellianamente su historia creandole al
personaje un pasado comprometido, pretenden evitar que cualquier traspíe haga
pensar a los ciudadanos.
Pero a pesar de la diferencia, el triunfo en primera vuelta no está seguro.
Tanto es así que, en Buenos Aires, en los ultimos días, se ha desatado una
impresionante campaña publicitaria, que no pocos entendidos afirman que ha sido
organizada y financiada por el gobierno argentino, tendiente a que los
simpatizantes de la izquierda que viven en ésta margen del rio lo crucen para
votar el próximo 31.
Mientras Vazquez está firme en las encuestas, su aparato político controla que
la prensa no haga preguntas molestas, que los antecedentes del candidato que
han dado tímidamente a luz en publicaciones uruguayas que se han jugado como La
Tierruca y que no han sido nunca desmentidas, pero que no han llegado a la
"gran prensa" la que seguramente ha aprendido la lección de allende el Plata,
donde el control mediático es ejercido aflojando o ajustando la billetera.
Vazquez recluído en el ex Hotel Presidente y custodiado el aparato de
seguridad montado por su hermano "el Perro Marcelo" espera llegar a fin de mes
sin que las perlas de su dudoso pasado afloren a la luz pública y hagan que los
votantes se pregunten que clase de persona es el candidato al que están
apoyando.
Me hago responsable de la publicación de este artículo del Sr. HERNÁNDEZ BARATTA.
Alvaro Kröger
martes, 12 de diciembre de 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario