UNA GRAN PATINADA..............
Como es habitual en todo cambio de gobierno, la gente le da unos tres meses de "gracia", para ver cómo se acomoda.
Esto es tradicional en el Uruguay, siempre y cuando no sea el Gobierno quien ensucie la cancha. Parecería que el Gobierno no se da cuenta que 1 de cada 2 uruguayos no lo votó, lo que quiere decir, que si bien pueden hacer muchas cosas, hay una gran cantidad de gente que los está mirando con una lupa.
Nunca un Gobierno entrante ha descalificado tan groseramente a un Gobierno saliente y por una extraña ley de transición a los gobiernos anteriores, desde 174 años a la fecha.
El ciudadano que ha sido ungido Presidente de la República, tiene, como todos, sus deberes y sus derechos, pero como "primus inter pares", tiene algunas cosas vedadas y otras que la mayoría de los ciudadanos de la República no pueden hacer.
Pues bien, entre las cosas que el Presidente de la República tiene vedadas, es hablar en público de hechos que no son de su estricta competencia, hablar de política partidaria, entre otras.
La pasada semana, nuestro Presidente, cometió una gran patinada política, al declarar públicamente que los señores Peirano tenían que ir al Comcar y así sacarles los supuestos privilegios que tendrían en Cárcel Central. Y para empeorar las cosas la Suprema Corte de Justicia, homologó en un tiempo inusualmente récord los dichos del Presidente.
Como primera cosa el Presidente no es quién decide a dónde van los presos, sino que es el juez de la causa.
Segunda cosa, las declaraciones sobre este supuesto traslado es una declaración puramente política para consumo interno, hecho que como ya hemos señalado, le está prohibida al Presidente. Los problemas internos de su partido son cuestiones de él, no de los demás.
Tercero, la Suprema Corte de Justicia, órgano del cual, junto a la Corte Electoral, todos los uruguayos estamos muy orgullosos, por sus antecedentes impecables, pecó de de una inusual rapidez al homologar los dichos del Presidente, lo que me hace sospechar que el tema no fue tratado como se debería haber tratado; y además ese organismo no es el que debe de determinar el traslado.....¿porqué lo hizo?. ¿Será que los miembros de la Suprema Corte de Justicia son de pensamiento político afín al del Presidente?. Sin embargo, todos los miembros de la Suprema Corte de Justicia desde que tengo memoria, tienen sus simpatías políticas, pero jamás han interpuesto su simpatía política a el estricto estudio de los casos y su firmeza en el cumplimiento de la ley.
Cuarta cosa, a esta altura de los acontecimientos el tema Peirano está en todos los organismos de DDHH del planeta, por el simplísimo hecho de que hace 3 años que están presos sin sentencia, y es muy posible que ya hayan cumplido más de los 2/3 de la pena como para liberarlos bajo palabra.
Quinto asunto; el tema de los Peirano es un tema muy delicado desde cualquier punto de vista, pero más aún desde el punto de vista político. Ha quedado mucha gente sin el dinero depositado en sus bancos, muchos inocentemente pero también muchos que se han subido al carro y sabían perfectamente que era lo que se hacía, así que hay que ver bien quién es el que se rasga las vestiduras.
Y sexto punto, es muy posible que a los Peirano los liberen, gracias a los organismos de DDHH, que tienen el caso en carpeta, y así aparecería el Presidente como el adalid de los derechos humanos, aunque los humanos sean los hermanos Peirano, aparecería como el Cristo redentor, en sus últimos minutos en el festejo del 1º de marzo, con el Aleluya de Heandel como música de fondo.
Si esta última hipótesis se cumple, el Presidente es un eximio jugador de ajedrez.
Alvaro Kröger
martes, 12 de diciembre de 2006
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